Los seres humanos tenemos la capacidad de desear algo de manera intensa y lograrlo, de sanar heridas, de sanar la mente y el cuerpo, convertir el dolor en amor y lo vivido en una experiencia que te prepara para lo que vendrá.
Tanto amor tuvo Hanna en desear un hermano que el universo la escuchó, y ése deseo intenso hizo que Gisela y Diego estén por ser papás nuevamente, no de un varón si no de una nena Orietta, en homenaje a un abuela chozna.
Estas fotos son  de la tarde que compartimos con helado de regalo <3
Gracias Gisela y Hanna por permitirme reflejar éste momento.
Y Orietta, preparate que acá hay mucho amor esperándote!

 

 

 

 

 

Facebook Comments